Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

ABRIL

DIRECTOR: Axel Salfate

ABRIL

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View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

ABRIL

DIRECTOR: Axel Salfate

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Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

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ABRIL

DIRECTOR: Axel Salfate

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DIRECTOR: Axel Salfate

Historia

historia

“Abril” nació en un momento donde todo se sentía pesado. No era un invierno real, pero sí uno emocional, de esos que aparecen sin avisar y se quedan más tiempo del que uno quisiera. En medio de ese proceso apareció la música de Artificiales, y una frase que me agarró fuerte: “pasé invierno en abril”. Ahí encontré algo que no había podido decir con mis propias palabras. Me vi reflejado. Sentí que esa línea era, de alguna manera, mía también. Lo curioso es que todo empezó de la forma más simple: un concierto, una banda que no conocía, y una sensación que me quedó dando vueltas. Ese día, sin saberlo, se abrió una puerta. Seguír escuchándolos fue casi inevitable, como si sus canciones fueran un lugar seguro para ordenar lo que estaba sintiendo. Cuando finalmente decidí escribirles, lo hice con el corazón en la mano, pensando que quizá no iba a pasar nada. Pero me respondieron en menos de cinco minutos. Cinco minutos que cambiaron todo.

“Abril” nació en un momento donde todo se sentía pesado. No era un invierno real, pero sí uno emocional, de esos que aparecen sin avisar y se quedan más tiempo del que uno quisiera. En medio de ese proceso apareció la música de Artificiales, y una frase que me agarró fuerte: “pasé invierno en abril”. Ahí encontré algo que no había podido decir con mis propias palabras. Me vi reflejado. Sentí que esa línea era, de alguna manera, mía también. Lo curioso es que todo empezó de la forma más simple: un concierto, una banda que no conocía, y una sensación que me quedó dando vueltas. Ese día, sin saberlo, se abrió una puerta. Seguír escuchándolos fue casi inevitable, como si sus canciones fueran un lugar seguro para ordenar lo que estaba sintiendo. Cuando finalmente decidí escribirles, lo hice con el corazón en la mano, pensando que quizá no iba a pasar nada. Pero me respondieron en menos de cinco minutos. Cinco minutos que cambiaron todo.

Woman in a light suit sitting thoughtfully against a terracotta wall
Woman in a light suit sitting thoughtfully against a terracotta wall

Axel Matías Salfate Mercado tiene 23 años, es oriundo de Antofagasta y actualmente reside en la Región Metropolitana. Es uno de los fundadores de Ego Films y un cineasta en formación que ha encontrado en el audiovisual no solo una vocación, sino también un espacio honesto para construir y desarrollar su identidad creativa.

Realizó sus estudios formales en la Universidad de Viña del Mar, donde cursó dos años de Cine y Comunicación Audiovisual.

Actualmente, su trabajo se centra en la búsqueda de una voz propia, en el desarrollo de propuestas desde la independencia y en la exploración de narrativas sensibles, íntimas y personales.

Axel Matías Salfate Mercado tiene 23 años, es oriundo de Antofagasta y actualmente reside en la Región Metropolitana. Es uno de los fundadores de Ego Films y un cineasta en formación que ha encontrado en el audiovisual no solo una vocación, sino también un espacio honesto para construir y desarrollar su identidad creativa.

Realizó sus estudios formales en la Universidad de Viña del Mar, donde cursó dos años de Cine y Comunicación Audiovisual.

Actualmente, su trabajo se centra en la búsqueda de una voz propia, en el desarrollo de propuestas desde la independencia y en la exploración de narrativas sensibles, íntimas y personales.

Axel Matías Salfate Mercado tiene 23 años, es oriundo de Antofagasta y actualmente reside en la Región Metropolitana. Es uno de los fundadores de Ego Films y un cineasta en formación que ha encontrado en el audiovisual no solo una vocación, sino también un espacio honesto para construir y desarrollar su identidad creativa.

Realizó sus estudios formales en la Universidad de Viña del Mar, donde cursó dos años de Cine y Comunicación Audiovisual.

Actualmente, su trabajo se centra en la búsqueda de una voz propia, en el desarrollo de propuestas desde la independencia y en la exploración de narrativas sensibles, íntimas y personales.

Reseña by a98studios

Reseña by a98studios

Así lo construye Axel Matías Salfate Mercado, cineasta y creador de 23 años, quien fusiona música y lenguaje cinematográfico en una propuesta donde el concepto y la letra dialogan de manera orgánica. Desde 2022 se encuentra estudiando la carrera de Cine entre la ciudad de Viña del Mar y la capital, Santiago, acumulando cuatro años de formación y dedicación constante al cine, especialmente al cine independiente, el cual busca impulsar a través de la productora Ego Films.

El resultado es un videoclip intenso y dramático, interpretado con sensibilidad y fotografiado con una estética cautivadora que potencia la carga emocional de la obra. Se trata de un trabajo técnicamente sólido e imponente que, en un panorama donde muchos videoclips apuestan por fórmulas vacías o superficiales, propone una construcción conceptual profunda, centrada en los sentimientos, la sensibilidad y una clara visión autoral.

El videoclip ha sido nominado al Festival Versonar (Chile) y al Festival de Cine Mbareté (Argentina). Además, obtuvo una Mención Honrosa a Mejor Videoclip en el SFAAF (Chile). A esto se suma la difusión del proyecto en Radio ADN, una de las emisoras más reconocidas de Chile, donde el equipo realizó prensa del videoclip, consolidando un importante logro en términos de visibilidad y posicionamiento.

Sobre el proceso creativo, el propio Axel explica que “Abril” nació en un momento de profunda densidad emocional, un “invierno” interno que apareció sin previo aviso y se extendió más de lo esperado. En ese contexto, la música de la banda Artificiales y, en particular, la frase “pasé invierno en abril”, se convirtieron en un punto de identificación personal. Esa línea logró expresar con precisión algo que aún no había podido verbalizar.

Lo que comenzó como una experiencia casual —un concierto y el descubrimiento inesperado de una banda— derivó en un proceso artístico significativo. Tras decidir escribirles sin expectativas claras, la respuesta llegó en menos de cinco minutos. Ese gesto marcó el inicio de una colaboración cercana y honesta, donde cada conversación fue dando forma a una idea que inicialmente habitaba solo en su imaginación.

El personaje de Abril surge como una representación simbólica del duelo, sin nombrarlo de forma explícita. No encarna únicamente a otra persona ni es un reflejo directo del autor, sino una fusión de memorias, sensibilidades y procesos de pérdida y reencuentro. Se configura como un espejo emocional que plantea la necesidad de una mirada honesta hacia uno mismo para poder avanzar.

La escena de la tina en el bosque fue concebida desde el inicio como el eje visual del proyecto. Ese espacio abierto, húmedo y silencioso funciona como un territorio íntimo donde el personaje puede quebrarse y, al mismo tiempo, iniciar un proceso de reconstrucción. No se trata de representar una muerte literal, sino ese instante en el que se suelta el dolor y algo comienza, lentamente, a reorganizarse por dentro.

La colaboración con Catalina Rozas López fue determinante para la fuerza interpretativa del videoclip. Su capacidad para habitar las emociones con naturalidad, sin sobreactuarlas ni forzarlas, otorgó al personaje una vulnerabilidad genuina y una fortaleza que emergió de manera orgánica durante el proceso creativo..

Así lo construye Axel Matías Salfate Mercado, cineasta y creador de 23 años, quien fusiona música y lenguaje cinematográfico en una propuesta donde el concepto y la letra dialogan de manera orgánica. Desde 2022 se encuentra estudiando la carrera de Cine entre la ciudad de Viña del Mar y la capital, Santiago, acumulando cuatro años de formación y dedicación constante al cine, especialmente al cine independiente, el cual busca impulsar a través de la productora Ego Films.

El resultado es un videoclip intenso y dramático, interpretado con sensibilidad y fotografiado con una estética cautivadora que potencia la carga emocional de la obra. Se trata de un trabajo técnicamente sólido e imponente que, en un panorama donde muchos videoclips apuestan por fórmulas vacías o superficiales, propone una construcción conceptual profunda, centrada en los sentimientos, la sensibilidad y una clara visión autoral.

El videoclip ha sido nominado al Festival Versonar (Chile) y al Festival de Cine Mbareté (Argentina). Además, obtuvo una Mención Honrosa a Mejor Videoclip en el SFAAF (Chile). A esto se suma la difusión del proyecto en Radio ADN, una de las emisoras más reconocidas de Chile, donde el equipo realizó prensa del videoclip, consolidando un importante logro en términos de visibilidad y posicionamiento.

Sobre el proceso creativo, el propio Axel explica que “Abril” nació en un momento de profunda densidad emocional, un “invierno” interno que apareció sin previo aviso y se extendió más de lo esperado. En ese contexto, la música de la banda Artificiales y, en particular, la frase “pasé invierno en abril”, se convirtieron en un punto de identificación personal. Esa línea logró expresar con precisión algo que aún no había podido verbalizar.

Lo que comenzó como una experiencia casual —un concierto y el descubrimiento inesperado de una banda— derivó en un proceso artístico significativo. Tras decidir escribirles sin expectativas claras, la respuesta llegó en menos de cinco minutos. Ese gesto marcó el inicio de una colaboración cercana y honesta, donde cada conversación fue dando forma a una idea que inicialmente habitaba solo en su imaginación.

El personaje de Abril surge como una representación simbólica del duelo, sin nombrarlo de forma explícita. No encarna únicamente a otra persona ni es un reflejo directo del autor, sino una fusión de memorias, sensibilidades y procesos de pérdida y reencuentro. Se configura como un espejo emocional que plantea la necesidad de una mirada honesta hacia uno mismo para poder avanzar.

La escena de la tina en el bosque fue concebida desde el inicio como el eje visual del proyecto. Ese espacio abierto, húmedo y silencioso funciona como un territorio íntimo donde el personaje puede quebrarse y, al mismo tiempo, iniciar un proceso de reconstrucción. No se trata de representar una muerte literal, sino ese instante en el que se suelta el dolor y algo comienza, lentamente, a reorganizarse por dentro.

La colaboración con Catalina Rozas López fue determinante para la fuerza interpretativa del videoclip. Su capacidad para habitar las emociones con naturalidad, sin sobreactuarlas ni forzarlas, otorgó al personaje una vulnerabilidad genuina y una fortaleza que emergió de manera orgánica durante el proceso creativo..