Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

ACUARIO 1999

El Color De La Luz

DIRECTORES: Pilar Imbert y Sebastián Corales

ACUARIO 1999

DIRECTORES: Pilar Imbert y Sebastián Corales

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

ACUARIO 1999


DIRECTORES: Pilar Imbert y Sebastián Corales

ACUARIO 1999

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Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

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ACUARIO 1999

El Color De La Luz

DIRECTORES: Pilar Imbert y Sebastián Corales

ACUARIO 1999

DIRECTORES: Pilar Imbert y Sebastián Corales

sinopsis

sinopsis

Chile, fines de 1999. Un hijo de 16 años, vive atrapado en una rutina estricta bajo la vigilancia constante de sus padres, quienes han desgastado su relación. Su padre ejerce un control sutil, exigiendo perfección incluso en lo cotidiano, mientras su madre sigue órdenes pasivamente. En sus momentos de soledad, el Hijo observa una pecera, reflejando en ella su propio encierro. Un día, tras una discusión familiar, alcanza un punto de quiebre que lo hará reflexionar y tomar una decisión sobre su familia y su propia libertad.

Chile, fines de 1999. Un hijo de 16 años, vive atrapado en una rutina estricta bajo la vigilancia constante de sus padres, quienes han desgastado su relación. Su padre ejerce un control sutil, exigiendo perfección incluso en lo cotidiano, mientras su madre sigue órdenes pasivamente. En sus momentos de soledad, el Hijo observa una pecera, reflejando en ella su propio encierro. Un día, tras una discusión familiar, alcanza un punto de quiebre que lo hará reflexionar y tomar una decisión sobre su familia y su propia libertad.

Chile, fines de 1999. Un hijo de 16 años, vive atrapado en una rutina estricta bajo la vigilancia constante de sus padres, quienes han desgastado su relación. Su padre ejerce un control sutil, exigiendo perfección incluso en lo cotidiano, mientras su madre sigue órdenes pasivamente. En sus momentos de soledad, el Hijo observa una pecera, reflejando en ella su propio encierro. Un día, tras una discusión familiar, alcanza un punto de quiebre que lo hará reflexionar y tomar una decisión sobre su familia y su propia libertad.

Woman in a light suit sitting thoughtfully against a terracotta wall

Pilar Imbert actualmente está cursando el cuarto año de la carrera de Cine en el Instituto Profesional Arcos. Su trabajo va desde la dirección, producción, montaje e incluso áreas técnicas como iluminación y postproducción de sonido. En 2024, fue seleccionada para integrar la Competencia Cortometrajes de Escuelas de Cine de Chile en su 14ª edición del festival Femcine, con su cortometraje “Algo se fue para siempre”. Además de trabajar en cortos como "Laura y Cleo" (2024) de Alyn Body,  "Santificada" (2024) de Juno Rodriguez y "Dentro y Fuera del Ring" (2024) de Sandino Perez y Sonio Leonelli cumpliendo roles como montaje y diseño sonoro. Dirigió el videoclip "Violeta tu estrella en la frente" (2025) de la cantante Idea Blanco. En 2025 escribe y dirige "Acuario, 1999" junto a Sebastían Corales, y ejerce la producción ejecutiva, además de editar y realizar fotografía en el documental de la directora Loreto Tapia, "Remembranza". Estuvo en el Festival Internacional de Documentales de Santiago 2025, gracias a su participación en escuela FIDOCS y por su rol como diseñadora de sonido del cortometraje "Secreto de Cabeza" de Matia Lorenzo, ganador de aquella edición.


Sebastián Corales, joven cineasta chileno que cursa el último año de cine en el Instituto Profesional Arcos. En 2023 su cortometraje, ''Pacto Eterno'' fue seleccionado en la competencia ''sangre joven'' en el festival Santiago Horror Fest y en el Festival de terror de San Fernando, ese mismo año. Además de dirección, ha ejercido el rol de montajista en cortometrajes como ''Santificada'' de Juno Rodriguez y ''Al final del pasillo, la última puerta'' de Enzo Sepulveda. Dirigió Acuario, 1999 (2025) junto a Pilar Imbert y realiza nuevamente montaje en el cortometraje documental "Cicatrices" (2025) de José Mancilla.


Pilar Imbert actualmente está cursando el cuarto año de la carrera de Cine en el Instituto Profesional Arcos. Su trabajo va desde la dirección, producción, montaje e incluso áreas técnicas como iluminación y postproducción de sonido. En 2024, fue seleccionada para integrar la Competencia Cortometrajes de Escuelas de Cine de Chile en su 14ª edición del festival Femcine, con su cortometraje “Algo se fue para siempre”. Además de trabajar en cortos como "Laura y Cleo" (2024) de Alyn Body,  "Santificada" (2024) de Juno Rodriguez y "Dentro y Fuera del Ring" (2024) de Sandino Perez y Sonio Leonelli cumpliendo roles como montaje y diseño sonoro. Dirigió el videoclip "Violeta tu estrella en la frente" (2025) de la cantante Idea Blanco. En 2025 escribe y dirige "Acuario, 1999" junto a Sebastían Corales, y ejerce la producción ejecutiva, además de editar y realizar fotografía en el documental de la directora Loreto Tapia, "Remembranza". Estuvo en el Festival Internacional de Documentales de Santiago 2025, gracias a su participación en escuela FIDOCS y por su rol como diseñadora de sonido del cortometraje "Secreto de Cabeza" de Matia Lorenzo, ganador de aquella edición.


Sebastián Corales, joven cineasta chileno que cursa el último año de cine en el Instituto Profesional Arcos. En 2023 su cortometraje, ''Pacto Eterno'' fue seleccionado en la competencia ''sangre joven'' en el festival Santiago Horror Fest y en el Festival de terror de San Fernando, ese mismo año. Además de dirección, ha ejercido el rol de montajista en cortometrajes como ''Santificada'' de Juno Rodriguez y ''Al final del pasillo, la última puerta'' de Enzo Sepulveda. Dirigió Acuario, 1999 (2025) junto a Pilar Imbert y realiza nuevamente montaje en el cortometraje documental "Cicatrices" (2025) de José Mancilla.


Pilar Imbert actualmente está cursando el cuarto año de la carrera de Cine en el Instituto Profesional Arcos. Su trabajo va desde la dirección, producción, montaje e incluso áreas técnicas como iluminación y postproducción de sonido. En 2024, fue seleccionada para integrar la Competencia Cortometrajes de Escuelas de Cine de Chile en su 14ª edición del festival Femcine, con su cortometraje “Algo se fue para siempre”. Además de trabajar en cortos como "Laura y Cleo" (2024) de Alyn Body,  "Santificada" (2024) de Juno Rodriguez y "Dentro y Fuera del Ring" (2024) de Sandino Perez y Sonio Leonelli cumpliendo roles como montaje y diseño sonoro. Dirigió el videoclip "Violeta tu estrella en la frente" (2025) de la cantante Idea Blanco. En 2025 escribe y dirige "Acuario, 1999" junto a Sebastían Corales, y ejerce la producción ejecutiva, además de editar y realizar fotografía en el documental de la directora Loreto Tapia, "Remembranza". Estuvo en el Festival Internacional de Documentales de Santiago 2025, gracias a su participación en escuela FIDOCS y por su rol como diseñadora de sonido del cortometraje "Secreto de Cabeza" de Matia Lorenzo, ganador de aquella edición.

Sebastián Corales, joven cineasta chileno que cursa el último año de cine en el Instituto Profesional Arcos. En 2023 su cortometraje, ''Pacto Eterno'' fue seleccionado en la competencia ''sangre joven'' en el festival Santiago Horror Fest y en el Festival de terror de San Fernando, ese mismo año. Además de dirección, ha ejercido el rol de montajista en cortometrajes como ''Santificada'' de Juno Rodriguez y ''Al final del pasillo, la última puerta'' de Enzo Sepulveda. Dirigió Acuario, 1999 (2025) junto a Pilar Imbert y realiza nuevamente montaje en el cortometraje documental "Cicatrices" (2025) de José Mancilla.

Reseña por a98studios

Reseña por a98studios

En una obra intensa, dramática y profundamente humana, Pilar Imbert y Sebastián Corales nos presentan un cortometraje que destaca por su sensibilidad y su mirada honesta sobre la complejidad emocional de la adolescencia. Acuario 1999 es una pieza cinematográfica brillante que, con delicadeza y profundidad, aborda temas como la construcción de la personalidad, la soledad juvenil, las tensiones familiares y las enfermedades que pueden atravesar tanto al individuo como a su entorno.


La historia se desarrolla dentro de una familia marcada por conflictos silenciosos y emociones contenidas. En ese espacio, el cortometraje encuentra su fuerza: en los pequeños gestos, en las miradas, en los silencios que dicen más que las palabras. Los sonidos del ambiente, las pausas narrativas y las actuaciones cuidadosamente construidas generan una atmósfera cargada de incomodidad y tensión emocional, acercando al espectador a un terreno íntimo, intenso y profundamente dramático.


Uno de los aspectos más notables de Acuario 1999 es su fotografía, que resulta verdaderamente hipnótica. A través de ella seguimos al protagonista en sus múltiples facetas: su imaginación, su vulnerabilidad, su relación casi terapéutica con el piano y la profunda sensación de aislamiento que lo acompaña. La cámara no solo observa; también acompaña y respira con el personaje, permitiendo que el espectador entre en su universo interior.


Imbert y Corales logran construir este mundo con una narrativa contenida, apoyándose más en acciones, atmósferas y miradas que en largos diálogos. Esta decisión narrativa permite que la película tenga una dimensión emocional más universal, donde el silencio se convierte en una herramienta poderosa para transmitir lo que el protagonista no puede expresar abiertamente.


En ese sentido, Acuario 1999 se convierte también en un espejo en el que muchos adolescentes pueden reconocerse. La sensación de encierro emocional, la dificultad para comunicarse con el entorno y la búsqueda de un espacio propio aparecen representadas con gran sensibilidad.


El propio título funciona como una metáfora central de la obra. El acuario simboliza ese estado de confinamiento interior: un espacio transparente donde todo parece visible desde afuera, pero donde el protagonista permanece atrapado en su propio mundo. Mientras tanto, fuera de ese pequeño universo personal, los problemas familiares y las tensiones continúan creciendo.


Estos símbolos y metáforas enriquecen la experiencia del cortometraje y permiten una lectura más profunda de sus temas. Acuario 1999 no solo es un retrato de la adolescencia, sino también una reflexión sobre el aislamiento emocional, la fragilidad humana y la necesidad de encontrar una forma de respirar dentro de un mundo que, muchas veces, puede sentirse demasiado estrecho.


En una obra intensa, dramática y profundamente humana, Pilar Imbert y Sebastián Corales nos presentan un cortometraje que destaca por su sensibilidad y su mirada honesta sobre la complejidad emocional de la adolescencia. Acuario 1999 es una pieza cinematográfica brillante que, con delicadeza y profundidad, aborda temas como la construcción de la personalidad, la soledad juvenil, las tensiones familiares y las enfermedades que pueden atravesar tanto al individuo como a su entorno.


La historia se desarrolla dentro de una familia marcada por conflictos silenciosos y emociones contenidas. En ese espacio, el cortometraje encuentra su fuerza: en los pequeños gestos, en las miradas, en los silencios que dicen más que las palabras. Los sonidos del ambiente, las pausas narrativas y las actuaciones cuidadosamente construidas generan una atmósfera cargada de incomodidad y tensión emocional, acercando al espectador a un terreno íntimo, intenso y profundamente dramático.


Uno de los aspectos más notables de Acuario 1999 es su fotografía, que resulta verdaderamente hipnótica. A través de ella seguimos al protagonista en sus múltiples facetas: su imaginación, su vulnerabilidad, su relación casi terapéutica con el piano y la profunda sensación de aislamiento que lo acompaña. La cámara no solo observa; también acompaña y respira con el personaje, permitiendo que el espectador entre en su universo interior.


Imbert y Corales logran construir este mundo con una narrativa contenida, apoyándose más en acciones, atmósferas y miradas que en largos diálogos. Esta decisión narrativa permite que la película tenga una dimensión emocional más universal, donde el silencio se convierte en una herramienta poderosa para transmitir lo que el protagonista no puede expresar abiertamente.


En ese sentido, Acuario 1999 se convierte también en un espejo en el que muchos adolescentes pueden reconocerse. La sensación de encierro emocional, la dificultad para comunicarse con el entorno y la búsqueda de un espacio propio aparecen representadas con gran sensibilidad.


El propio título funciona como una metáfora central de la obra. El acuario simboliza ese estado de confinamiento interior: un espacio transparente donde todo parece visible desde afuera, pero donde el protagonista permanece atrapado en su propio mundo. Mientras tanto, fuera de ese pequeño universo personal, los problemas familiares y las tensiones continúan creciendo.


Estos símbolos y metáforas enriquecen la experiencia del cortometraje y permiten una lectura más profunda de sus temas. Acuario 1999 no solo es un retrato de la adolescencia, sino también una reflexión sobre el aislamiento emocional, la fragilidad humana y la necesidad de encontrar una forma de respirar dentro de un mundo que, muchas veces, puede sentirse demasiado estrecho.