Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

Cajita De Sorpresas

El Color De La Luz

DIRECTORA: Belénn Brito

Cajita De Sorpresas

DIRECTOR: Belénn Brito

Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

Cajita De Sorpresas

El Color De La Luz

DIRECTORA: Belénn Brito

Cajita De Sorpresas

DIRECTOR: Belénn Brito

sinopsis

sinopsis

Layla vive en un mundo de fantasía que poco a poco revela una verdadperturbadora.
A través de objetos simbólicos y una estética encantadora, revive los traumas de su infancia.
Una historia poética que transforma lo doloroso en imagen.

Layla vive en un mundo de fantasía que poco a poco revela una verdadperturbadora.
A través de objetos simbólicos y una estética encantadora, revive los traumas de su infancia.
Una historia poética que transforma lo doloroso en imagen.

Layla vive en un mundo de fantasía que poco a poco revela una verdad perturbadora.
A través de objetos simbólicos y una estética encantadora, revive los traumas de su infancia.
Una historia poética que transforma lo doloroso en imagen.

Woman in a light suit sitting thoughtfully against a terracotta wall

N







Nacida el 13 de mayo de 1998, es directora y creadora audiovisual impulsada por la necesidad de contar historias complejas desde la belleza. Su trabajo se centra en transformar lo difícil y lo profundo en imágenes vivas, donde la cámara, el sonido y el color se entrelazan para construir experiencias sensoriales.

Explora planos, movimientos y texturas con la intención de que cada escena no solo se vea, sino que también se sienta. Encuentra en la fantasía y en el arte un espacio de libertad creativa; para ella, el cine es la posibilidad de convertir lo más profundo en algo visualmente hermoso y emocionalmente auténtico.




N







Nacida el 13 de mayo de 1998, es directora y creadora audiovisual impulsada por la necesidad de contar historias complejas desde la belleza. Su trabajo se centra en transformar lo difícil y lo profundo en imágenes vivas, donde la cámara, el sonido y el color se entrelazan para construir experiencias sensoriales.

Explora planos, movimientos y texturas con la intención de que cada escena no solo se vea, sino que también se sienta. Encuentra en la fantasía y en el arte un espacio de libertad creativa; para ella, el cine es la posibilidad de convertir lo más profundo en algo visualmente hermoso y emocionalmente auténtico.




N







Nacida el 13 de mayo de 1998, es directora y creadora audiovisual impulsada por la necesidad de
contar historias complejas desde la belleza. Su trabajo se centra en transformar lo difícil y lo profundo en i
mágenes vivas, donde la cámara, el sonido y el color se entrelazan para construir experiencias sensoriales.

Explora planos, movimientos y texturas con la intención de que cada escena no solo se vea, sino que también se sienta. Encuentra en la fantasía y en el arte un espacio de libertad creativa; para ella, el cine es la posibilidad de convertir
lo más profundo en algo visualmente hermoso y emocionalmente auténtico.




Reseña por a98studios

Reseña por a98studios

Belén Brito nos presenta “Cajita de sorpresas”, un cortometraje simbólico y de tintes fantásticos que, detrás de su estética de cuento, revela una verdad dolorosa y profundamente incómoda.


En una obra abierta a múltiples interpretaciones, Brito construye un relato donde su protagonista nos conduce por el viaje interior de una niña que intenta comprender el mundo a través de su propia imaginación. Lo que al inicio parece un cuento de hadas pronto se transforma en algo mucho más oscuro: una reflexión sobre la virginidad, el abuso, la pérdida de la inocencia y la tristeza de una infancia que intenta explicarse lo inexplicable.


La mirada infantil de la protagonista contrasta con lo que realmente percibimos como espectadores. Mientras la niña intenta ordenar sus pensamientos dentro de su lógica de cuento, nosotros observamos entre líneas momentos profundamente incómodos y dolorosos.


El cortometraje destaca por su magnífico trabajo de iluminación y por la interpretación natural y cautivadora de Natu Gutiérrez, cuya presencia nos guía a través de este universo visual. Lo que parece un cuento de fantasía termina revelándose como una historia que, lamentablemente, muchas niñas y mujeres han vivido.

Brito utiliza un lenguaje cargado de símbolos: frutas, colores intensos, castillos, muñecas, bailes y el simbólico cumpleaños número 18. 


En varios momentos, la puesta en escena incluso recuerda a una pequeña obra de teatro dentro de la pantalla. La paleta cromática —con rosados, rojos y contrastes fuertes— funciona como una pista emocional que nos conduce hacia una realidad cada vez más desgarradora.


“Cajita de sorpresas” no es un cuento de hadas. Es un relato que utiliza la estética de la fantasía para hablar de una verdad incómoda, transformando la inocencia visual en un espejo de una realidad que muchas veces preferimos no mirar.

Belén Brito nos presenta “Cajita de sorpresas”, un cortometraje simbólico y de tintes fantásticos que, detrás de su estética de cuento, revela una verdad dolorosa y profundamente incómoda.


En una obra abierta a múltiples interpretaciones, Brito construye un relato donde su protagonista nos conduce por el viaje interior de una niña que intenta comprender el mundo a través de su propia imaginación. Lo que al inicio parece un cuento de hadas pronto se transforma en algo mucho más oscuro: una reflexión sobre la virginidad, el abuso, la pérdida de la inocencia y la tristeza de una infancia que intenta explicarse lo inexplicable.


La mirada infantil de la protagonista contrasta con lo que realmente percibimos como espectadores. Mientras la niña intenta ordenar sus pensamientos dentro de su lógica de cuento, nosotros observamos entre líneas momentos profundamente incómodos y dolorosos.


El cortometraje destaca por su magnífico trabajo de iluminación y por la interpretación natural y cautivadora de Natu Gutiérrez, cuya presencia nos guía a través de este universo visual. Lo que parece un cuento de fantasía termina revelándose como una historia que, lamentablemente, muchas niñas y mujeres han vivido.

Brito utiliza un lenguaje cargado de símbolos: frutas, colores intensos, castillos, muñecas, bailes y el simbólico cumpleaños número 18. 


En varios momentos, la puesta en escena incluso recuerda a una pequeña obra de teatro dentro de la pantalla. La paleta cromática —con rosados, rojos y contrastes fuertes— funciona como una pista emocional que nos conduce hacia una realidad cada vez más desgarradora.


“Cajita de sorpresas” no es un cuento de hadas. Es un relato que utiliza la estética de la fantasía para hablar de una verdad incómoda, transformando la inocencia visual en un espejo de una realidad que muchas veces preferimos no mirar.

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