Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

Crónica de una Desdicha Hereditaria

DIRECTORES: Samuel Arduz & Josué Arduz

DIRECTORES: Samuel Arduz & Josué Arduz

Crónica de una Desdicha Hereditaria

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

Crónica de una Desdicha Hereditaria

DIRECTORES: Samuel Arduz & Josué Arduz

DIRECTORES: Samuel Arduz & Josué Arduz

Crónica de una Desdicha Hereditaria

Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

Crónica de una Desdicha Hereditaria

DIRECTORES: Samuel Arduz & Josué Arduz

DIRECTORES: Samuel Arduz & Josué Arduz

Crónica de una Desdicha Hereditaria

sinopsis

A través de sus recuerdos, un joven revisita los errores de quienes lo precedieron y descubre que muchos de sus miedos y frustraciones no le pertenecen, sino que son una herencia familiar. Atrapado en un ciclo de culpa y memoria, intenta distinguir qué partes de su vida son verdaderamente suyas y cuáles son cargas que otros dejaron atrás, en la búsqueda de un punto de ruptura.

SINOPSIS:

A través de sus recuerdos, un joven revisita los errores de quienes lo precedieron y descubre que muchos de sus miedos y frustraciones no le pertenecen, sino que son una herencia familiar. Atrapado en un ciclo de culpa y memoria, intenta distinguir qué partes de su vida son verdaderamente suyas y cuáles son cargas que otros dejaron atrás, en la búsqueda de un punto de ruptura.

A través de sus recuerdos, un joven revisita los errores de quienes lo precedieron y descubre que muchos de sus miedos y frustraciones no le pertenecen, sino que son una herencia familiar. Atrapado en un ciclo de culpa y memoria, intenta distinguir qué partes de su vida son verdaderamente suyas y cuáles son cargas que otros dejaron atrás, en la búsqueda de un punto de ruptura.

Woman in a light suit sitting thoughtfully against a terracotta wall
Woman in a light suit sitting thoughtfully against a terracotta wall

Samuel Arduz Villarroel (Sucre, Bolivia, 2000) es director y productor, formado en Artes Gráficas y Multimedia en el Instituto Tecba, donde destacó con el mejor proyecto cinematográfico. En 2019 fundó su propia productora para explorar la narrativa comercial y autoral. Josué Arduz Villarroel (Sucre, Bolivia, 2004) es director y director de fotografía, enfocado en la estética visual y la composición cinematográfica.

Juntos han consolidado una visión propia que inició con proyectos como I'm Still Here (2021) y Retrato de un Asesino (2023). Su colaboración más destacada es Waira (2024), dirigida por Samuel con fotografía de Josué, la cual formó parte de la Selección Oficial del FENAVID (Bolivia) y el Toronto Lift-Off (Canadá), además de ser galardonada con los premios a Mejor Cortometraje y Mejor Guion en el festival Leones de Fuego.

Samuel Arduz Villarroel (Sucre, Bolivia, 2000) es director y productor, formado en Artes Gráficas y Multimedia en el Instituto Tecba, donde destacó con el mejor proyecto cinematográfico. En 2019 fundó su propia productora para explorar la narrativa comercial y autoral. Josué Arduz Villarroel (Sucre, Bolivia, 2004) es director y director de fotografía, enfocado en la estética visual y la composición cinematográfica.

Juntos han consolidado una visión propia que inició con proyectos como I'm Still Here (2021) y Retrato de un Asesino (2023). Su colaboración más destacada es Waira (2024), dirigida por Samuel con fotografía de Josué, la cual formó parte de la Selección Oficial del FENAVID (Bolivia) y el Toronto Lift-Off (Canadá), además de ser galardonada con los premios a Mejor Cortometraje y Mejor Guion en el festival Leones de Fuego.

Samuel Arduz Villarroel (Sucre, Bolivia, 2000) es director y productor,
formado en Artes Gráficas y Multimedia en el Instituto Tecba, donde
destacó con el mejor proyecto cinematográfico. En 2019 fundó su
propia productora para explorar la narrativa comercial y autoral.
Josué Arduz Villarroel (Sucre, Bolivia, 2004) es director y director
de fotografía, enfocado en la estética visual y la composición cinematográfica.
Juntos han consolidado una visión propia que inició con proyectos como
I'm Still Here (2021) y Retrato de un Asesino (2023). Su colaboración
más destacada es Waira (2024), dirigida por Samuel con fotografía
de Josué, la cual formó parte de la Selección Oficial del FENAVID
(Bolivia) y el Toronto Lift-Off (Canadá), además de ser galardonada
con los premios a Mejor Cortometraje y Mejor Guion en el festival
Leones de Fuego.

ver post

ver post

ver post

ver post

ver post

ver post

Reseña by a98studios

Reseña by a98studios

Crónica de una Desdicha Hereditaria es un cortometraje boliviano que se mueve desde la memoria y la culpa. La historia sigue a un joven que, al revisar su pasado, empieza a entender que gran parte de su malestar no nace de experiencias propias, sino de cargas emocionales heredadas. El conflicto no está en un hecho puntual, sino en la repetición: en aquello que se transmite sin ser nombrado.

La narración se divide en capítulos, lo que refuerza la idea de fragmento y recuerdo. El uso del blanco y negro para el pasado funciona como una decisión coherente con el tono del relato: imágenes contenidas, estáticas, donde el tiempo parece suspendido. El color aparece en el futuro como contraste, no como alivio, sino como posibilidad de distancia frente a lo vivido.

Dirigido por Samuel Arduz Villarroel y Josué Arduz Villarroel, el cortometraje apuesta por la quietud. Los planos fijos permiten que la actuación y el espacio carguen con el peso emocional sin necesidad de énfasis. La puesta en escena es sobria y consciente de sus límites.

La banda sonora está utilizada con precisión, entrando solo en momentos clave y reforzando la tensión emocional sin imponerse sobre la imagen. El trabajo sonoro, junto a la composición visual, construye una atmósfera marcada por la nostalgia.

La película aborda temas como la culpa, los traumas familiares, la salud mental y el suicidio desde una posición respetuosa y medida. No busca explicar ni resolver, sino exponer un estado emocional. Las actuaciones acompañan ese tono con solidez y contención.

Crónica de una Desdicha Hereditaria es una obra íntima y directa, que propone una reflexión sobre la herencia emocional y la dificultad de romper ciclos. Un cortometraje que confía en la imagen y en el silencio para decir lo esencial.

Crónica de una Desdicha Hereditaria es un cortometraje boliviano que se mueve desde la memoria y la culpa. La historia sigue a un joven que, al revisar su pasado, empieza a entender que gran parte de su malestar no nace de experiencias propias, sino de cargas emocionales heredadas. El conflicto no está en un hecho puntual, sino en la repetición: en aquello que se transmite sin ser nombrado.

La narración se divide en capítulos, lo que refuerza la idea de fragmento y recuerdo. El uso del blanco y negro para el pasado funciona como una decisión coherente con el tono del relato: imágenes contenidas, estáticas, donde el tiempo parece suspendido. El color aparece en el futuro como contraste, no como alivio, sino como posibilidad de distancia frente a lo vivido.

Dirigido por Samuel Arduz Villarroel y Josué Arduz Villarroel, el cortometraje apuesta por la quietud. Los planos fijos permiten que la actuación y el espacio carguen con el peso emocional sin necesidad de énfasis. La puesta en escena es sobria y consciente de sus límites.

La banda sonora está utilizada con precisión, entrando solo en momentos clave y reforzando la tensión emocional sin imponerse sobre la imagen. El trabajo sonoro, junto a la composición visual, construye una atmósfera marcada por la nostalgia.

La película aborda temas como la culpa, los traumas familiares, la salud mental y el suicidio desde una posición respetuosa y medida. No busca explicar ni resolver, sino exponer un estado emocional. Las actuaciones acompañan ese tono con solidez y contención.

Crónica de una Desdicha Hereditaria es una obra íntima y directa, que propone una reflexión sobre la herencia emocional y la dificultad de romper ciclos. Un cortometraje que confía en la imagen y en el silencio para decir lo esencial.