Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

ECOS DE LA NADA

El Color De La Luz

DIRECTOR: Matías Molina

ECOS DE LA NADA

DIRECTOR: Matías Molina

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

ECOS DE LA NADA


DIRECTOR: Matías Molina

ECOS DE LA NADA

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Estoy cansado de despertarme contigo

Director: Jesús Herrera Jaimes

View of the French countryside through a stone villa’s open living room, with sofas and trees framing the scene

ECOS DE LA NADA

El Color De La Luz

DIRECTOR: Matías Molina

ECOS DE LA NADA

DIRECTOR: Matías Molina

sinopsis

sinopsis

Wallace es un fantasma atrapado en el limbo, paralizado por el miedo a cruzar al más allá. Allí conoce a Daysi, otra alma que anhela dar ese paso, pero a quien misteriosas fuerzas se lo impiden. Entre ambos nace una amistad que pronto se transforma en amor, un vínculo que les da sentido en un lugar donde nada cambia. Pero cuando finalmente surge la oportunidad para que Daysi cruce al más allá, su relación se ve amenazada. Wallace deberá enfrentar su mayor temor: dejar atrás el limbo… o perderla para siempre.

Wallace es un fantasma atrapado en el limbo, paralizado por el miedo a cruzar al más allá. Allí conoce a Daysi, otra alma que anhela dar ese paso, pero a quien misteriosas fuerzas se lo impiden. Entre ambos nace una amistad que pronto se transforma en amor, un vínculo que les da sentido en un lugar donde nada cambia. Pero cuando finalmente surge la oportunidad para que Daysi cruce al más allá, su relación se ve amenazada. Wallace deberá enfrentar su mayor temor: dejar atrás el limbo… o perderla para siempre.

Wallace es un fantasma atrapado en el limbo, paralizado por el miedo a cruzar al más allá. Allí conoce a Daysi, otra alma que anhela dar ese paso, pero a quien misteriosas fuerzas se lo impiden. Entre ambos nace una amistad que pronto se transforma en amor, un vínculo que les da sentido en un lugar donde nada cambia. Pero cuando finalmente surge la oportunidad para que Daysi cruce al más allá, su relación se ve amenazada. Wallace deberá enfrentar su mayor temor: dejar atrás el limbo… o perderla para siempre.

Woman in a light suit sitting thoughtfully against a terracotta wall

Matías Molina es un cineasta ecuatoriano. Actualmente estudia Cine en la Universidad de Cuenca. Su relación con el cine comenzó a los 12 años, cuando el hábito de ver películas se transformó en una curiosidad profunda por las historias, los personajes y las emociones que pueden construirse a través de la imagen.

Ese interés lo llevó a buscar en el cine una forma de expresar y conectar con las personas. A los 20 años realizó su primer cortometraje, Ecos de la nada, una obra que marca el inicio de su búsqueda personal como director. 


Matías Molina es un cineasta ecuatoriano. Actualmente estudia Cine en la Universidad de Cuenca. Su relación con el cine comenzó a los 12 años, cuando el hábito de ver películas se transformó en una curiosidad profunda por las historias, los personajes y las emociones que pueden construirse a través de la imagen.

Ese interés lo llevó a buscar en el cine una forma de expresar y conectar con las personas. A los 20 años realizó su primer cortometraje, Ecos de la nada, una obra que marca el inicio de su búsqueda personal como director. 


Billy Moran se dedica a la producción audiovisual independiente, desempeñando roles de dirección y dirección de fotografía. Su enfoque se fundamenta en la capacidad de analizar los retos de un rodaje desde múltiples perspectivas, buscando siempre la resolución técnica y narrativa más adecuada para cada proyecto.

Reseña por a98studios

Reseña por a98studios

“Ecos de la Nada”, dirigido y escrito por Matías Molina, es un cortometraje que habla del duelo sin recurrir a lo obvio.


La historia se cuenta desde un fantasma, pero no desde el terror. Es una presencia simple, silenciosa, que observa y se queda. Y justamente ahí está su fuerza: no necesita hacer mucho para que entendamos lo que siente.


El corto toma una idea que ya hemos visto antes, pero la trabaja desde un lado más íntimo. No busca sorprender con giros ni efectos, sino construir algo que se sienta real. Y lo logra.


La fotografía y la dirección acompañan bien esa intención. Todo es contenido, sin excesos. Hay una atmósfera clara que sostiene la historia y permite que el espectador entre poco a poco.


Lo más valioso es cómo maneja el silencio. No hay diálogos, pero tampoco hacen falta. Lo que transmite viene desde la imagen y desde lo que cada uno proyecta mientras lo ve.


En un mundo donde los fantasmas parecen quedarse para despedirse, “Ecos de la Nada” termina siendo más sobre nosotros que sobre ellos. Sobre lo que recordamos, lo que nos cuesta soltar y lo que sigue ahí, aunque ya no esté.





“Ecos de la Nada”, dirigido y escrito por Matías Molina, es un cortometraje que habla del duelo sin recurrir a lo obvio.


La historia se cuenta desde un fantasma, pero no desde el terror. Es una presencia simple, silenciosa, que observa y se queda. Y justamente ahí está su fuerza: no necesita hacer mucho para que entendamos lo que siente.


El corto toma una idea que ya hemos visto antes, pero la trabaja desde un lado más íntimo. No busca sorprender con giros ni efectos, sino construir algo que se sienta real. Y lo logra.


La fotografía y la dirección acompañan bien esa intención. Todo es contenido, sin excesos. Hay una atmósfera clara que sostiene la historia y permite que el espectador entre poco a poco.


Lo más valioso es cómo maneja el silencio. No hay diálogos, pero tampoco hacen falta. Lo que transmite viene desde la imagen y desde lo que cada uno proyecta mientras lo ve.


En un mundo donde los fantasmas parecen quedarse para despedirse, “Ecos de la Nada” termina siendo más sobre nosotros que sobre ellos. Sobre lo que recordamos, lo que nos cuesta soltar y lo que sigue ahí, aunque ya no esté.