Marcelo Maza presenta un cortometraje de fuerte carga social y política, una obra que se adentra en las injusticias cotidianas y en la realidad de quienes, por necesidad económica, se ven obligados a tomar caminos alejados de sus deseos y convicciones.
Con un manejo sólido del contexto dramático, el director construye una historia donde las tensiones entre los personajes revelan el conflicto central: la lucha entre la integridad personal y la urgencia de sobrevivir. Esta confrontación íntima se convierte en el motor emocional del relato, dotándolo de humanidad y cercanía.
La falta de oportunidades laborales y la presión por asumir decisiones contrarias a los propios ideales refuerzan el peso del guion, conectándolo con una problemática que atraviesa a millones de personas en Latinoamérica. Más que una ficción, Marcelo Maza propone un retrato social que refleja la experiencia de jóvenes que buscan una vida digna en entornos marcados por la desigualdad.
La narrativa incorpora además temas como la delincuencia, la escasez de oportunidades y el deseo constante de salir adelante, mostrando cómo la necesidad muchas veces empuja a regresar al mismo punto de partida.
Respaldado por una dirección precisa y una producción que sostiene eficazmente el tono del film, el cortometraje logra consolidarse como una propuesta honesta y contundente: no solo cuenta una historia, sino que expone una verdad incómoda, cercana y profundamente humana.
Marcelo Maza presenta un cortometraje de fuerte carga social y política, una obra que se adentra en las injusticias cotidianas y en la realidad de quienes, por necesidad económica, se ven obligados a tomar caminos alejados de sus deseos y convicciones.
Con un manejo sólido del contexto dramático, el director construye una historia donde las tensiones entre los personajes revelan el conflicto central: la lucha entre la integridad personal y la urgencia de sobrevivir. Esta confrontación íntima se convierte en el motor emocional del relato, dotándolo de humanidad y cercanía.
La falta de oportunidades laborales y la presión por asumir decisiones contrarias a los propios ideales refuerzan el peso del guion, conectándolo con una problemática que atraviesa a millones de personas en Latinoamérica. Más que una ficción, Marcelo Maza propone un retrato social que refleja la experiencia de jóvenes que buscan una vida digna en entornos marcados por la desigualdad.
La narrativa incorpora además temas como la delincuencia, la escasez de oportunidades y el deseo constante de salir adelante, mostrando cómo la necesidad muchas veces empuja a regresar al mismo punto de partida.
Respaldado por una dirección precisa y una producción que sostiene eficazmente el tono del film, el cortometraje logra consolidarse como una propuesta honesta y contundente: no solo cuenta una historia, sino que expone una verdad incómoda, cercana y profundamente humana.